
Brasil condenó a un pastor y a su iglesia a pagar 300.000 reales por sexualizar a su hija de 11 años durante un sermón difundido en redes sociales.
La Justicia de Brasil condenó al pastor evangélico Lúcio Barreto Júnior y a su iglesia a pagar 300.000 reales, unos 60.000 dólares, por sexualizar a su hija de 11 años durante un sermón en Belo Horizonte. La sentencia considera que sus declaraciones objetificaron el cuerpo femenino y reforzaron estereotipos sexistas.
Durante una predicación sobre la educación de los hijos ante más de 1.000 hombres, el pastor relató que había besado a la menor en los labios mientras ella estaba distraída. También utilizó expresiones como “qué mujerón” y “¡Ay, si te agarro!”, según la sentencia a la que tuvo acceso EFE.
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El video llegó a las redes de la Iglesia Bautista de Lagoinha sin comentarios críticos ni advertencias de la institución. Para la magistrada, esa difusión amplificó el alcance del mensaje y contribuyó a una grave reacción social.
La jueza de Minas Gerais concluyó que las palabras del pastor superaron los límites de la intimidad y de la libertad religiosa. Según el fallo, el sermón transmite una visión sexista y patriarcal que presenta el cuerpo femenino como un objeto.
Además, la magistrada advirtió que ese discurso puede normalizar la vulneración del consentimiento y reforzar ideas de sumisión y posesión sobre las mujeres. Por ello, consideró que el caso produjo daños morales colectivos.
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La sentencia responsabiliza a la institución religiosa por ceder el templo, respaldar la autoridad del predicador y difundir el sermón en sus redes.
Además de la multa conjunta, el pastor deberá pronunciar un nuevo sermón sobre la educación de los hijos, con una duración y una audiencia equivalentes a las del discurso condenado. En esa intervención tendrá que defender la lucha contra el odio, la discriminación y la violencia sexual contra mujeres y niños.
La iglesia deberá publicar la nueva predicación en sus redes y mantenerla disponible durante al menos un año. También tendrá que difundir en tres medios de comunicación una nota con la retractación del pastor y un enlace al video.
La decisión busca reparar el daño colectivo y cuestionar los discursos que justifican la objetificación de las mujeres bajo argumentos religiosos.
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