
Una serie de ataques y amenazas en escuelas mexicanas revela la presencia de discursos incel y misóginos en redes, mientras el Gobierno prepara nuevas medidas.
México enfrenta una serie de ataques armados y amenazas en centros educativos que han puesto bajo la lupa la influencia de comunidades digitales asociadas con la cultura incel, un movimiento marcado por discursos misóginos y resentimiento hacia las mujeres.
Uno de los casos más recientes ocurrió en una secundaria de Torreón, Coahuila, donde dos exalumnos de 18 años irrumpieron con machetes y cuchillos. El ataque dejó una profesora muerta y cuatro personas heridas, según los reportes citados en la investigación.
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Después del ataque circularon publicaciones atribuidas a los jóvenes en TikTok. En ellas aparecen armas, pirotecnia y objetos relacionados con el hecho, además de frases y referencias utilizadas en comunidades incel.
La Fiscalía estatal analiza sus dispositivos electrónicos para determinar posibles vínculos con grupos digitales que glorifican ataques y agresiones. Entre las publicaciones aparece la frase “No falling in love” y términos como “chad” y “perp”, utilizados en espacios que exaltan a agresores.
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Las autoridades también han revisado posibles conexiones con otros ataques. Lex Ashton, de 19 años, asesinó a un estudiante y atacó a otras personas en un plantel educativo de Ciudad de México en septiembre de 2025. Antes del hecho difundió imágenes con armas y mensajes misóginos asociados con la cultura incel.
En marzo de 2026, un estudiante de 15 años ingresó con un arma AR-15 a una preparatoria de Michoacán y asesinó a dos maestras. Antes había publicado amenazas contra feministas y referencias a tiroteos escolares.
Otros mensajes similares han provocado evacuaciones y suspensión de clases sin que los ataques llegaran a concretarse.
El Gobierno federal prepara medidas para obligar a las plataformas a detectar, reportar y retirar contenidos que inciten a la violencia. También busca reforzar el monitoreo de redes, foros y comunidades vinculadas con el extremismo violento.
TikTok, por su parte, afirmó mantener una política de cero tolerancia frente a contenidos que promuevan, glorifiquen o faciliten la violencia.
El debate ahora se centra en cómo detectar estas señales digitales sin convertir las redes en espacios de vigilancia indiscriminada, mientras las autoridades intentan prevenir que discursos de odio terminen en violencia dentro de las escuelas.
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