
Colombia enfrenta una ofensiva conservadora contra el aborto mientras Chile debate nuevas restricciones. La disputa pone en juego derechos reproductivos conquistados.
La disputa por los derechos reproductivos vuelve a intensificarse en América Latina. Mientras Colombia mantiene uno de los marcos más amplios de acceso al aborto en la región, sectores de derecha buscan modificar las reglas y restringir la interrupción del embarazo.
Otras noticias: Costa Rica rechaza ante la ONU términos que visibilizan la violencia de género
La Corte Constitucional de Colombia despenalizó el aborto hasta la semana 24 de gestación. Sin embargo, sectores de la derecha más conservadora presentaron un proyecto de acto legislativo que pretende modificar la Constitución para prohibir la interrupción del embarazo y proteger la vida desde la fecundación.
El avance de este proyecto ocurre mientras persisten obstáculos para acceder al aborto legal. Demoras administrativas, barreras institucionales y dificultades para encontrar servicios disponibles pueden impedir que las mujeres ejerzan un derecho que la Corte ya reconoció.
Chile presenta un escenario diferente. Desde 2017, la legislación permite interrumpir el embarazo bajo tres causales: riesgo vital para la mujer, inviabilidad fetal letal y embarazo producto de una violación.
Léase también: La extrema derecha de Chile busca que las mujeres escuchen el latido del feto antes de abortar
Parlamentarios de extrema derecha promovieron la iniciativa “Escucha su corazón”, que buscaba obligar a las mujeres a escuchar los latidos fetales antes de acceder a un aborto. El Gobierno anunció que no respaldará ni impulsará esa propuesta, frenando temporalmente su avance.
El contraste entre ambos países muestra una disputa regional más amplia: mientras los movimientos feministas y organizaciones de derechos humanos defienden el acceso al aborto como parte de la autonomía y la salud reproductiva, sectores conservadores buscan recuperar terreno político y limitar derechos conquistados.
La batalla ya no ocurre únicamente en los congresos. También se libra en tribunales, hospitales y espacios públicos, donde el acceso efectivo al aborto continúa dependiendo de las decisiones políticas y de la capacidad de los sistemas de salud para garantizarlo.
Te puede interesar: La filtración que puso bajo la lupa a Dialog y sus reuniones












