
El Gobierno de Javier Milei impidió el ingreso de periodistas a la Casa Rosada por “seguridad nacional”, tras denuncias por espionaje que desataron polémica.
El gobierno del presidente Javier Milei bloqueó el acceso de todos los periodistas acreditados a la Casa Rosada, en una decisión inédita que generó fuertes críticas.
La medida se aplicó sin previo aviso y dejó fuera a unos 60 corresponsales nacionales e internacionales. Para ejecutarla, el Ejecutivo deshabilitó el sistema de ingreso mediante huellas dactilares que utilizaban los reporteros para acceder a la sede gubernamental. 
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El secretario de Comunicación, Javier Lanari, justificó la decisión como una acción “preventiva” tras una denuncia por presunto espionaje ilegal. La investigación involucra a dos periodistas del canal Todo Noticias (TN), acusados de grabar imágenes dentro del edificio sin autorización. 
El Gobierno sostiene que la restricción busca “garantizar la seguridad nacional”, aunque no precisó cuánto tiempo estará vigente la medida ni ofreció más detalles sobre el caso. 
Organizaciones periodísticas, medios y sectores de la oposición repudiaron la decisión, calificándola como un hecho grave que afecta el acceso a la información pública. El bloqueo total del acceso a la prensa en la sede del Ejecutivo no tiene precedentes recientes y ha reavivado el debate sobre la relación entre el Gobierno y los medios en Argentina. 
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Desde su llegada al poder en 2023, Milei ha mantenido una relación conflictiva con el periodismo, con frecuentes críticas e incluso denuncias judiciales contra comunicadores. 
Tras la medida, el mandatario volvió a arremeter contra los medios en redes sociales, profundizando una confrontación que ya venía en aumento.
Hasta ahora, el Ejecutivo no ha informado cuándo se restablecerá el acceso a la Casa Rosada para los periodistas acreditados. Mientras tanto, la decisión abre un nuevo frente de debate sobre transparencia, seguridad y libertad de prensa en Argentina, en un contexto político cada vez más polarizado.
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