‍Miles de orquídeas transforman el Jardín Botánico de Nueva York
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Un oasis de orquídeas crece entre asfalto, taxis y pizza en el Jardín Botánico de Nueva York
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February 6, 2026
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372 palabras. 3 minutos

Un oasis de orquídeas crece entre asfalto, taxis y pizza en el Jardín Botánico de Nueva York

Redacción Digital

Miles de orquídeas transforman el Jardín Botánico de Nueva York en una selva urbana que mezcla taxis, pizza y grafiti en plena temporada invernal.

Miles de orquídeas florecen entre taxis amarillos, bocas de metro y escaleras de incendio en la exposición anual del Jardín Botánico de Nueva York (NYBG). La muestra, titulada Concrete Jungle, propone una ciudad donde la naturaleza rompe el asfalto y recupera el espacio urbano.

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El diseño lleva la firma de Mr. Flower Fantastic, un artista anónimo que fusiona floricultura con cultura pop, baloncesto y moda callejera. Según explicó Brian Sullivan, vicepresidente de invernaderos y paisajismo del NYBG, la idea plantea una pregunta sencilla: si la ciudad se agrieta, ¿qué crecería?

Naturaleza que invade la ciudad

Entre alcantarillas y fachadas aparecen Phalaenopsis de colores intensos, Dendrobium y las singulares Cypripedioideae, conocidas como “zapatillas de dama”. También brotan helechos y dientes de león, como si el descuido urbano abriera paso a una explosión vegetal inesperada.

El recorrido incluye escenas reconocibles de Nueva York: una pizzería de barrio cubierta de flores, lavadoras rebosantes de pétalos y paradas de autobús convertidas en jardines improvisados. La música urbana acompaña el trayecto y refuerza la sensación de caminar por un vecindario reinventado.

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Mr. Flower Fantastic evita mostrar su rostro y aparece con máscara de gas y guantes de látex. Protege su identidad, pero también maneja así su alergia floral. El artista combina flores naturales y artificiales para prolongar la vida de sus piezas y crear efectos visuales más audaces. En esta edición, recreó incluso las icónicas columnas de vapor y un taxi amarillo cubierto de orquídeas.

Un refugio tropical contra el frío

El conservatorio mantiene una temperatura cercana a los 21 grados centígrados y una humedad tropical que contrasta con el invierno neoyorquino. La exposición nació hace dos décadas para atraer visitantes en la temporada más fría y hoy se consolidó como una cita imprescindible.

En medio del ruido y el cemento, el NYBG ofrece una pausa luminosa donde la ciudad respira distinto.

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