
Paraguay reportó 1.184 casos de abuso sexual infantil en lo que va de 2026. La mayoría de los agresores pertenecen al entorno cercano de las víctimas.
Paraguay atendió 1.184 casos de abuso sexual contra niñas, niños y adolescentes entre enero y mayo de 2026, según datos del Ministerio Público. La cifra equivale a un promedio de ocho denuncias por día y eleva a 34.001 el total de casos registrados en el país desde 2015.
Los departamentos con mayor número de denuncias fueron Central, con 408 casos, y Asunción, con 106. También destacan Alto Paraná, con 165 denuncias; Itapúa, con 81; San Pedro y Caazapá, con 69 cada uno; y Guairá, con 40.
Otras noticias: El presidente de Brasil, Lula da Silva, sanciona una ley tipifica la violencia vicaria con hasta 40 años de prisión
La Fiscalía informó que, además de los casos de abuso sexual infantil, durante la última década atendió a 23.463 víctimas de otros delitos relacionados, como explotación sexual y laboral, coacción sexual, estupro y producción de material de abuso sexual de menores.
La mayoría de los agresores pertenece al entorno cercano
Las estadísticas muestran que en el 40 % de los casos los presuntos responsables forman parte del núcleo familiar. Un 19 % corresponde a vecinos y un 18 % a personas allegadas a la familia. Otro 10 % involucra a conocidos del entorno familiar y un porcentaje similar a personas cercanas sin vínculo familiar directo, como profesores, compañeros o conductores del transporte escolar.
Léase también: Trump destina más de 250 millones de dólares para pagar a los policías que arresten a migrantes
Las niñas representan más del 80 % de las víctimas
Los registros del Ministerio Público revelan que el 82,2 % de las víctimas son niñas, mientras que el 17,8 % corresponde a niños.
Las autoridades consideran que estos datos reflejan la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, protección y denuncia, así como promover entornos seguros para la infancia y la adolescencia. Organizaciones dedicadas a la protección de menores también insisten en la importancia de detectar señales tempranas y garantizar acompañamiento integral para las víctimas y sus familias.
Te puede interesar: Un movimiento LGTBI de Chile pide a Kast no retroceder en derechos de la diversidad sexual












