
Personas trans marcharon por primera vez en Lima para exigir derechos, protección legal y visibilidad, en medio de un contexto de violencia y elecciones.
Decenas de activistas y miembros de la comunidad trans y no binaria marcharon en Lima en lo que consideran un hecho histórico: la primera movilización de este tipo en el país.
La manifestación se realizó en el suroeste de la capital peruana, donde los participantes recorrieron calles de Miraflores con consignas a favor de la igualdad, la visibilidad y el reconocimiento de sus derechos. Durante la jornada, exigieron políticas públicas específicas y mayor protección frente a la violencia que afecta a esta población.
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La protesta ocurre en un momento clave, con elecciones presidenciales próximas en Perú. Activistas aprovecharon el escenario político para recordar que la comunidad trans también forma parte del electorado.
Entre las principales demandas destaca la aprobación de una ley integral trans que incluya el reconocimiento de identidad de género y sancione los crímenes de odio.
“También votamos”, señalaron manifestantes, al insistir en que sus derechos deben formar parte del debate público.
Durante la movilización, activistas denunciaron la violencia estructural que enfrenta la comunidad. Según datos académicos, decenas de personas trans han sido asesinadas en los últimos años en el país, muchas de ellas mujeres trans.
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También alertaron sobre la baja expectativa de vida, que en algunos casos ronda los 35 años, una cifra que atribuyen a la discriminación, la exclusión social y la falta de acceso a servicios básicos. Familiares de personas trans se sumaron a la marcha, visibilizando el impacto emocional y social de la transfobia.
La protesta coincidió con el Día Internacional de la Visibilidad Trans, lo que reforzó su carácter simbólico y político.
Con banderas y consignas como “Se siente, se ve”, los participantes ocuparon el espacio público para exigir cambios concretos. La marcha marca un precedente en Perú y refleja un movimiento que busca consolidarse frente a la violencia y la falta de reconocimiento legal.
Los organizadores esperan que esta primera movilización impulse nuevas acciones y obligue a las autoridades a responder con medidas concretas.
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