‍Proyecto “Escucha su corazón” propone que mujeres que accedan al aborto por tres causales escuchen latidos fetales
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El proyecto sobre escuchar latidos fetales antes del aborto en Chile replica medida aplicada en Hungría
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July 22, 2026
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578 palabras. 3 minutos

El proyecto sobre escuchar latidos fetales antes del aborto en Chile replica medida aplicada en Hungría

Redacción Digital

Proyecto “Escucha su corazón” propone que mujeres que accedan al aborto por tres causales escuchen latidos fetales, generando críticas por posible violencia obstétrica.

El proyecto de ley “Escucha su corazón”, presentado por el diputado Cristóbal Urruticoechea del Partido Nacional Libertario, abrió un nuevo debate en Chile sobre el acceso al aborto bajo las tres causales y el papel del Estado en las decisiones reproductivas de las mujeres.

La propuesta busca modificar el artículo 119 del Código Sanitario para establecer que, antes de una interrupción del embarazo autorizada por la ley, el médico informe si existe actividad cardíaca detectable y ofrezca a la mujer la posibilidad de escuchar los latidos mediante los equipos disponibles.

La iniciativa toma como referencia una medida aplicada en Hungría durante el gobierno de Viktor Orbán en 2022. Allí, una normativa conocida como el “decreto del latido” obligó a las mujeres a recibir información sobre las funciones vitales del feto antes de acceder a un aborto. Organizaciones de derechos humanos cuestionaron la medida al considerar que buscaba generar presión emocional para desalentar la interrupción del embarazo.

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Especialistas cuestionan el fundamento médico de la propuesta

Aunque el proyecto chileno sostiene que escuchar los latidos fortalecería el consentimiento informado, especialistas advierten que la medida no tiene una justificación clínica.

Marcelo Ahumada, matrón, ecografista y jefe de la carrera de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Santiago, explicó que los profesionales ya evalúan la vitalidad del embarazo mediante herramientas médicas sin necesidad de realizar este procedimiento.

“No es necesario, bajo ninguna circunstancia, tener que escuchar los latidos para determinar si existe actividad cardíaca”, señaló, según declaraciones recogidas por Diario Usach.

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El especialista también afirmó que imponer esta instancia a mujeres que atraviesan embarazos por riesgo vital, inviabilidad fetal o violación podría aumentar el sufrimiento emocional y constituir una forma de violencia obstétrica.

Críticas políticas y comparación con el modelo de Orbán

La propuesta recibió cuestionamientos desde distintos sectores. La exministra de la Mujer, Antonia Orellana, calificó la iniciativa como una “crueldad legislativa” y cuestionó el impacto que tendría en mujeres que enfrentan situaciones extremadamente complejas.

Incluso desde sectores cercanos al conservadurismo surgieron críticas. Karla Rubilar, exministra durante el gobierno de Sebastián Piñera, afirmó que el Estado debe acompañar a las mujeres en momentos difíciles y no crear nuevas barreras que aumenten el sufrimiento.

La discusión también quedó vinculada al referente político húngaro Viktor Orbán, cuyas políticas familiares y migratorias han sido destacadas por José Antonio Kast en distintas ocasiones. Durante la CPAC Hungría de 2025, Kast aseguró que Chile podría replicar medidas impulsadas por el gobierno húngaro.

Un debate sobre consentimiento, derechos y autonomía

El proyecto “Escucha su corazón” reabre una discusión profunda sobre los límites del Estado en las decisiones reproductivas. Sus defensores argumentan que busca ampliar la información entregada a las mujeres antes de un procedimiento médico.

Sus críticos sostienen que la iniciativa agrega una carga emocional innecesaria y transforma el consentimiento informado en una herramienta de presión.

Mientras el Congreso chileno analiza la propuesta, el debate continúa entre quienes consideran que representa una medida de protección y quienes advierten que podría convertirse en un obstáculo para el ejercicio de derechos reconocidos por la legislación vigente.

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