
Un estudio revela fuertes desigualdades en la fecundidad adolescente en Brasil y alerta sobre el impacto de la pobreza, la falta de servicios y el acceso limitado a educación.
La maternidad adolescente continúa siendo un importante problema de salud pública en Brasil. Un estudio basado en datos de 5.502 municipios encontró grandes diferencias en las tasas de fecundidad entre regiones y localidades.
Según los datos del Banco Mundial, Brasil registró en 2022 una tasa de 43,6 nacimientos por cada 1.000 adolescentes de 15 a 19 años, por encima del promedio de los países de ingresos medianos altos, situado en 27,8. El análisis utilizó registros del Sistema de Información sobre Nacidos Vivos (SINASC) correspondientes a 2020-2022 y datos del Censo Demográfico de 2022.
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Las diferencias regionales fueron especialmente marcadas. Entre las adolescentes de 15 a 19 años, el Norte presentó una tasa mediana de 77,1 nacimientos por cada 1.000, mientras que el Sur registró 35.
El estudio también encontró una relación clara entre la privación socioeconómica y la fecundidad adolescente. Los municipios con mayores niveles de privación registraron tasas considerablemente más elevadas.
En total, 49.325 nacimientos correspondieron a niñas de 10 a 14 años entre 2020 y 2022, un promedio de aproximadamente 16.441 por año. La legislación brasileña considera que las relaciones sexuales con menores de 14 años constituyen violación de una persona vulnerable.
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Los investigadores señalan que el embarazo durante la adolescencia puede afectar la salud, la continuidad educativa y las oportunidades económicas de las niñas. Entre los riesgos descritos aparecen anemia, parto prematuro y bajo peso al nacer.
El estudio plantea que reducir estas cifras requiere más que ampliar la planificación familiar. Los autores destacan la necesidad de mejorar el acceso a educación sexual integral, anticonceptivos, atención primaria y servicios de salud sexual y reproductiva, especialmente en las zonas con mayores niveles de desigualdad.
También advierten que las diferencias entre municipios hacen necesario desarrollar estrategias adaptadas a las condiciones de cada región, en lugar de aplicar una única respuesta para todo Brasil.
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