
Miles de chilenas marcharon en Santiago en el 8M y alertaron sobre posibles retrocesos en derechos de las mujeres ante la llegada al poder de José Antonio Kast.
Miles de chilenas marcharon en Santiago en el 8M y alertaron sobre posibles retrocesos en derechos de las mujeres ante la llegada al poder de José Antonio Kast.
Miles de mujeres se manifestaron este domingo en las calles de Santiago para conmemorar el Día Internacional de la Mujer y expresar preocupación por posibles retrocesos en derechos ante la llegada al poder del líder de ultraderecha José Antonio Kast.
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La marcha avanzó bajo la consigna “Ni un paso atrás”, una frase que reflejó el temor de parte del movimiento feminista ante las posiciones conservadoras del mandatario electo. Kast asumirá la presidencia de Chile el próximo 11 de marzo.
La movilización partió desde la emblemática Plaza Italia, lugar que se convirtió en símbolo de las protestas sociales de 2019, y recorrió varias avenidas del centro de la capital.
Durante el recorrido, las manifestantes levantaron carteles con mensajes críticos hacia el nuevo gobierno y corearon consignas frente al palacio presidencial.
Cuando la marcha pasó frente a Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo chileno, muchas participantes gritaron “Yo no voté por él” y pidieron defender los avances logrados en derechos reproductivos y políticas de igualdad.
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Integrantes de la Coordinadora 8M afirmaron que el movimiento feminista debe mantenerse alerta ante posibles cambios en políticas públicas.
Activistas recordaron que Kast votó en el pasado contra la despenalización del divorcio, la ley que permite el aborto en tres causales y la distribución de la píldora del día después cuando fue diputado.
Aunque el mandatario electo aseguró durante la campaña que se enfocará en temas como seguridad y economía, organizaciones feministas desconfían de que su gobierno mantenga las políticas actuales.
El movimiento también teme que varios proyectos legislativos vinculados a los derechos de las mujeres queden paralizados. Entre ellos figura una iniciativa que busca legalizar el aborto sin causales hasta la semana 14 de gestación.
Además, Kast designó como futura ministra de la Mujer a Judith Marín, una figura conocida por su postura contraria al aborto, lo que generó críticas de organizaciones feministas.
Para muchas manifestantes, la movilización del 8M envió un mensaje claro: la defensa de los derechos de las mujeres seguirá en las calles y en el debate político durante el próximo gobierno.
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