
El Senado de Colombia aprobó un proyecto para prevenir y erradicar la mutilación genital femenina, una práctica que aún persiste en algunas comunidades.
El Senado de Colombia aprobó en último debate el proyecto de ley que busca prevenir y erradicar la mutilación genital femenina, una práctica que aún persiste en algunas comunidades indígenas del país. La iniciativa establece que esta práctica constituye una forma de violencia y un grave riesgo para la salud y los derechos de las niñas y mujeres.
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La propuesta autoriza al Gobierno para diseñar, en un plazo de un año, una política pública destinada a prevenir y atender los casos de mutilación genital femenina. El plan incluirá programas de formación, campañas de sensibilización y rutas de atención para las víctimas.
La ley no contempla sanciones penales para quienes continúen realizando esta práctica. En cambio, apuesta por un enfoque cultural y preventivo que involucre directamente a las comunidades indígenas en la construcción de soluciones.
Durante la discusión en el Senado, Juliana Domicó, representante de la comunidad embera y participante en la elaboración del proyecto, afirmó que la mutilación genital femenina no puede justificarse como una tradición ancestral.
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“No es una práctica cultural, es una práctica nociva que fue impuesta en nuestras comunidades”, expresó ante los legisladores.
Domicó celebró la aprobación del proyecto y señaló que la nueva normativa servirá como una herramienta para que las propias comunidades impulsen la eliminación definitiva de esta práctica. Sin embargo, pidió garantizar los recursos necesarios para implementar las medidas previstas.
Datos del Instituto Nacional de Salud muestran que los reportes sospechosos de mutilación genital femenina pasaron de 10 casos en 2020 a 90 en 2023. La mayoría se registró en el municipio de Pueblo Rico, donde habitan comunidades emberas.
La congresista Jennifer Pedraza, una de las autoras de la iniciativa, destacó que Colombia cargaba con el estigma de ser el único país de América donde todavía se reportaban casos de esta práctica.
Según UNICEF, más de 230 millones de niñas y mujeres en el mundo viven con las consecuencias de la mutilación genital femenina, principalmente en países africanos. Ahora, el proyecto espera la firma del presidente Gustavo Petro para convertirse oficialmente en ley.
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