
Trump asistió a una audiencia histórica en la Corte Suprema sobre ciudadanía por nacimiento, mientras jueces cuestionaron su orden migratoria.
El presidente Donald Trump asistió este miércoles a una audiencia clave en la Corte Suprema de Estados Unidos sobre su intento de limitar la ciudadanía por nacimiento, en un hecho sin precedentes para un mandatario en funciones.
Su presencia marcó un momento inusual en la historia judicial del país, ya que ningún presidente activo había acudido antes a escuchar argumentos orales en el máximo tribunal. 
Otras noticias: Gisèle Pelicot: “No soy una heroína pero he despertado conciencias”
Durante la sesión, magistrados tanto conservadores como liberales expresaron dudas sobre la constitucionalidad de la orden firmada por Trump al inicio de su segundo mandato. La medida busca negar la ciudadanía automática a niños nacidos en territorio estadounidense cuyos padres no sean residentes legales permanentes. 
Sin embargo, varios jueces pusieron en duda la interpretación del gobierno sobre la Enmienda 14, que históricamente ha garantizado este derecho a casi todas las personas nacidas en el país. 
El caso representa uno de los desafíos legales más importantes del actual período judicial. De ser aprobada la orden, podría afectar a cientos de miles de nacimientos cada año en Estados Unidos. 
Abogados que impugnan la medida sostienen que la propuesta contradice más de un siglo de precedentes legales, incluyendo decisiones históricas que consolidaron la ciudadanía por nacimiento. 
Léase también: ‘Rebeladas’: el documental que reivindica a las mexicanas pioneras en el cine feminista
La iniciativa forma parte de la política migratoria más amplia de la administración Trump, centrada en restringir beneficios a personas sin estatus legal o con visas temporales. 
Mientras tanto, la defensa del gobierno argumenta que la interpretación tradicional de la Constitución ha sido errónea y que el tribunal debe corregirla. 
La Corte Suprema deberá emitir un fallo definitivo en los próximos meses, previsiblemente antes del verano de 2026. El resultado podría redefinir el alcance de la ciudadanía en Estados Unidos y sentar un precedente duradero sobre los límites del poder ejecutivo frente a la Constitución.
Te puede interesar: ICE arresta a reportera de noticias en español en Tennessee










