
Bogotá reportó 538 desapariciones de menores en los primeros seis meses de 2026. Concejales piden investigar posibles vínculos con trata, secuestro y explotación sexual.
La desaparición de niños, niñas y adolescentes volvió a encender las alarmas en Bogotá. Entre enero y junio de 2026, las autoridades recibieron 538 reportes de menores desaparecidos, según cifras de la Policía Nacional y Medicina Legal presentadas ante el Concejo de la ciudad.
De ese total, 334 corresponden a niñas de entre 10 y 17 años, una cifra que preocupa especialmente a los concejales que solicitaron revisar el fenómeno de manera integral.
Entre 2024 y junio de 2026, Bogotá acumuló 6.091 reportes de personas desaparecidas. Los registros incluyen 774 menores en 2024, 814 en 2025 y los 538 casos reportados durante los primeros seis meses de este año.
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El concejal Julián Espinosa pidió analizar estos datos junto con otros delitos que afectan a niños, niñas y adolescentes. Según las cifras que presentó, Bogotá registra además 144 denuncias por trata de personas, 17 casos de secuestro y 281 víctimas de explotación sexual de menores.
Espinosa señaló que la coincidencia de estos indicadores merece una investigación de las autoridades para determinar si existen conexiones entre algunos casos. Sin embargo, los datos por sí solos no demuestran que todas las desapariciones estén relacionadas con esos delitos.
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La concejal Sandra Forero también expresó preocupación por el aumento de reportes que llegan a las redes sociales en busca de ayuda para encontrar a menores desaparecidos.
Forero planteó realizar un debate en el Concejo para conocer las causas de las desapariciones, las acciones de las autoridades y el acompañamiento que reciben las familias.
La concejal también pidió investigar distintas hipótesis, incluido un posible reclutamiento, sin asumir que esa sea la causa de los casos.
El llamado de los concejales busca que las autoridades no estudien cada desaparición de forma aislada. La prioridad, plantean, es determinar qué ocurre con los menores después de ser reportados, cuántos regresan a sus hogares y bajo qué circunstancias.
También buscan establecer si existe alguna relación entre las desapariciones y otras formas de violencia o explotación contra niños, niñas y adolescentes en Bogotá.
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