
La Fiscalía laboral de Brasil demandó a la empresa cárnica MBRF tras investigar abortos espontáneos vinculados a condiciones de trabajo en una planta frigorífica.
El Ministerio Público del Trabajo (MPT) de Brasil presentó una acción civil contra la empresa cárnica MBRF tras detectar presuntos casos de abortos espontáneos vinculados a las condiciones laborales en una planta frigorífica.
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La investigación se centra en una unidad ubicada en el estado de Mato Grosso, donde el organismo asegura que existe un patrón sistemático de negligencia hacia la salud de las trabajadoras embarazadas.
Según el MPT, las empleadas estuvieron expuestas a niveles de ruido que superaban en 13 decibelios el límite permitido por la ley, lo que podría generar estrés en la madre y afectar el desarrollo del feto.
Los investigadores señalan que la exposición prolongada a ruido excesivo durante la gestación puede provocar aumento de la frecuencia cardíaca, parto prematuro, bajo peso al nacer e hipertensión gestacional. También puede estar relacionada con preeclampsia y depresión perinatal.
La acción judicial comenzó tras la denuncia de una trabajadora embarazada que afirmó no haber recibido atención médica durante su jornada laboral pese a sentirse mal. Según el informe, la mujer terminó dando a luz a sus gemelas en una banca de una parada de autobús dentro de la planta. Las bebés fallecieron posteriormente.
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El MPT sostiene que el caso no representa un hecho aislado. Un informe basado en registros de la empresa documenta 144 casos de aborto o amenaza de aborto que afectaron a 116 trabajadoras. El documento también señala 113 casos de parto prematuro relacionados con 94 empleadas y 71 certificados médicos vinculados a complicaciones agravadas por la exposición al ruido. Además, los investigadores indicaron que solo tres de las trabajadoras embarazadas laboraban en áreas con niveles de ruido inferiores al límite legal.
El MPT pidió a la justicia que condene a MBRF al pago de 20 millones de reales por daños morales colectivos y que obligue a la compañía a retirar a las trabajadoras embarazadas de sectores con riesgos para la gestación. La fiscalía también solicitó controles médicos ocupacionales específicos para las empleadas embarazadas. En respuesta, la empresa negó las acusaciones y aseguró que cumple la legislación vigente. La compañía afirmó que utiliza equipos de protección auditiva certificados que reducen el ruido entre 15 y 29 decibelios. MBRF también señaló que mantiene un programa de apoyo a trabajadoras embarazadas que ha acompañado a más de 13.000 empleadas desde 2017.
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