

Donald Trump ha reunido en Miami a 12 presidentes de la derecha latinoamericana en una cumbre a la que denominó el “Escudo de las Américas”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezó en Miami una cumbre con doce mandatarios latinoamericanos de tendencia conservadora en el marco del encuentro denominado Escudo de las Américas, una iniciativa orientada, supuestamente, a reforzar la cooperación regional contra el narcotráfico, la migración irregular y la influencia de potencias extranjeras en el continente. La reunión se celebró en el complejo Trump National Doral, en Florida, y congregó a líderes de varios países de América Latina y el Caribe afines a Washington. Entre los asistentes se encontraban mandatarios como
- Javier Milei, de Argentina,
- Nayib Bukele, de El Salvador,
- Daniel Noboa, de Ecuador
- José Antonio Kast, de Chile
Y hasta Luis Abinader de la República Dominicana. Todos ellos, participaron en discusiones centradas en la seguridad regional y la cooperación política, espacios en los que, básicamente, fungieron como comité de aplausos de cada situación que Trump planteó. De este encuentro llama la atención la forma en la que un tipo como Kast, un tipo que recién fue electo presidente en Chile, se desbocó para atender el llamado de Trump, dejando en evidencia lo que será el servilismo con el ejecutivo norteamericano que con certeza marcará su paso por el gobierno austral.
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Durante el encuentro, Trump promovió la creación de una supuesta coalición anti cártel en el continente (desde hace tiempo se ha querido abanderar como el principal luchador contra las drogas), comparándola con otras alianzas internacionales contra el terrorismo. La propuesta busca coordinar el intercambio de inteligencia, operaciones conjuntas y estrategias de seguridad entre los países participantes (por ahí derecho conseguir permisos para instalar bases militares en distintos países) para enfrentar a organizaciones criminales transnacionales, así como redes de tráfico de drogas. El evento, como no podía ser de otra manera, también contó con un fuerte componente político, ya que varios países clave de la región como México, Brasil, Colombia y Canadá no participaron en la cumbre convocada por el polémico líder republicano.
En el caso de Canadá, México y Brasil, Trump no cuenta con cercanía con sus actuales líderes, razón por la que se esperaba que ninguno atendiera este tipo de llamado. Respecto a Colombia, país con fuerte presencia de narcotráfico, la relación con el actual presidente tampoco es la mejor, aunque, para esta nación Trump se encuentra activo mirando de reojo lo que podría pasar en las próximas elecciones presidenciales que tendrán lugar en mayo de 2026 y en las que él espera, los colombianos den una vuelta a la derecha en su ejecutivo. Vuelta que, claro, le significaría sumar un borrego más al listado de mandatarios que le idolatran. Por lo pronto, y hasta que no logré sumar más amigos, Donald continuará impulsando estos espacios en los que podrá seguir alimentando su ego y recibiendo validación de los mismos 10 – 12 personajes que lo tienen idealizado y le celebran cada locura. Y ojo, se vendrán más cumbres de papel como esta.
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