
Pruebas de sangre, vacunas, inteligencia artificial y nuevos tratamientos marcaron 2025 como un año clave en la investigación contra el Alzheimer.
Cada tres segundos, una persona desarrolla demencia en el mundo. Hoy, más de 55 millones viven con esta condición y el Alzheimer representa cerca del 70% de los casos. Aunque aún no existe cura, 2025 dejó avances que renuevan el optimismo de pacientes, médicos e investigadores.
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La enfermedad de Alzheimer continúa siendo una de las principales causas de discapacidad y muerte a nivel global. Sin embargo, este año la ciencia dio pasos importantes en diagnóstico temprano, prevención y tratamiento.
Uno de los hitos más relevantes fue la aprobación de la primera prueba de sangre para detectar el Alzheimer en etapas iniciales. El test Lumipulse identifica biomarcadores como la beta-amiloide y la proteína tau con más del 90% de precisión, lo que facilita diagnósticos antes de que aparezcan los síntomas.
Otro avance destacado fue la evidencia sobre el posible efecto protector de la vacuna contra el herpes zóster. Un estudio en Gales mostró una reducción cercana al 20% en nuevos casos de demencia entre personas vacunadas, lo que abre la puerta a estrategias preventivas ya disponibles.
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La inteligencia artificial también ganó terreno. Investigadores de la Clínica Mayo desarrollaron una herramienta capaz de identificar patrones cerebrales asociados al Alzheimer con mayor rapidez y precisión que los métodos tradicionales. Esto podría acelerar decisiones médicas y tratamientos tempranos.
En paralelo, nuevos fármacos como donanemab y lecanemab demostraron capacidad para ralentizar el deterioro cognitivo. Sin embargo, su alto costo plantea un desafío de equidad, especialmente en países de ingresos medios y bajos.
Iniciativas como ReD-Lat en América Latina buscan adaptar diagnósticos y terapias a contextos locales, con el objetivo de que los avances científicos lleguen a más personas. Los expertos coinciden en que el futuro del Alzheimer no depende solo de la ciencia, sino también de políticas públicas que garanticen acceso justo y oportuno.
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